Neymar está de vuelta. Pese a las dudas sobre su estado físico, el partido de este lunes demostró que es un jugador decisivo, y dos grandes acciones, un gol y una asistencia para Brasil, decidieron el partido ante una México que fue de menos a más (2-0).

La puesta en escena del Tri fue valiente, ambiciosa, mostrando su cara buena, la de las victorias ante Alemania y Corea del Sur, olvidando la goleada ante Suecia. El Chuky Lozano y Carlos Vela hacían daño desde los dos costados, y los acercamientos fueron constantes, aunque sin crear ocasiones claras de gol.

En torno a la media hora de juego, empezó a cambiar el signo del choque. La Canarinha se fue haciendo poco a poco con el mando del encuentro, con llegadas cada vez más peligrosas. Primero fue un chut de Gabriel Jesús, después una gran acción individual de Neymar por la izquierda, pero en ambas resolvió el Memo Ochoa, imperial durante todo el campeonato.

El empuje brasileño se acrecentó tras el descanso, y Neymar apareció para desequilibrar el duelo. Inició la  jugada la estrella del PSG, regateando al borde del área y cediendo de tacón para Willian. El del Chelsea, desequilibrante durante todo el choque, se internó en el area, y su centro lo remató a bocajarro Ney para abrir el marcador.

El gol desconcertó a una México superada ya, y fue el Memo el que mantuvo en el partido al Tri. Primero se lució en un remate desde dentro del área de Paulinho, y después  sacó una mano espectacular a tiro de Willian. Entre medias, la única acción real de peligro de los norteamericanos, un disparo lejano de Carlos Vela ante el que Alisson respondió enviando a córner.

Neymar desquició con sus acciones a México, y el choque se puso tenso. Un pisotón de Layún cuando el brasileño estaba en el suelo casi le costó la expulsión, pero el español Mateu Lahoz decidió zanjarlo con una amarilla tras consultar con el VAR.

La sentencia llegó a poco del final en un veloz contragolpe lanzado por Fernandinho y bien llevado por Neymar. Su centro desde la izquierda lo empujó a placer Firmino para sellar definitivamente el billete de la Canarinha para los cuartos de final y dejar fuera al equipo revelación del inicio del torneo.

Brasil jugará en cuartos ante Bélgica o Japón y lo hará sin Casemiro, sancionado por acumulación de tarjetas al ver una amarilla.