No son 19, ni 22, ni 25. Son más de 40. Desde febrero, grupos de hombres armados han asaltado al menos dos autobuses de ruta en Tamaulipas, en el noreste de México, llevándose a parte del pasaje, aparentemente todos migrantes, todos varones. Al caso del jueves pasado, el primero que salió a la luz, el Gobierno ha sumado este martes uno nuevo, ocurrido en febrero. Según ha explicado el Ejecutivo, el modus operandi en ambos casos ha sido parecido. El grupo criminal intercepta el autobús en la carretera, lo obliga a parar, se lleva a un grupo de pasajeros y se marcha. Sin violencia, sin resistencia por parte de los que se llevan.

Según el medio internacional “El País” a través de su portal, informa que, este último detalle, la presunta docilidad de los migrantes, alimenta la principal teoría de los investigadores. Sin descartar la hipótesis del secuestro, el secretario de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo, ha informado este martes de que podría tratarse de un arreglo de los migrantes con los criminales con el objetivo de cruzar la frontera y llegar a Estados Unidos. “Es una de las principales hipótesis”, ha dicho Durazo.