“Los malos no siguen las reglas, por eso son malos y quizá por eso siempre ganan”.

Recuerdo cuando estaba despidiéndome de Phoenix Arizona para irme a vivir al DF a finales del 2011. Todos mis amigos hablaban de la telenovela “El Patrón del Mal: Pablo Escobar”, que Telemundo transmitió y que por cierto estaba a nada de terminar, y mucho se repetía lo buena que estaba.

Pero no fue hasta mediados del 2013 que digamos me encontraba en “mi lecho de muerte” (porque me había enfermado terriblemente y quedé postrado en una cama cual Frida), mi roomate en ese entonces Aranzazu me prestó la novela entera de la cual sólo vi 14 capitulos y me dije a mi mismo ¿porqué no lanzaron una versión que fuese resumida para saber qué fue lo que hizo de Pablo Escobar la leyenda de leyendas?

Pues bien, Netflix no tuvo empacho en reunir a Chris Brancato (Hannibal), Eric Newman (Niños del hombre) y Carlo Bernard (Sorcerer’s apprentice), para realizar la primer temporada de “Narcos”, logrando un ejemplar elenco de actores buenos pero pocos conocidos, como el caso de Pedro Pascal a quien conocimos como Oberyn en “Game of Thrones” y a un excelente Wagner Moura (a quien sólo recuerdo en sus escenas de la película Elisius) quienes con la ayuda de las actrices mexicanas Stephanie Sigman, Ana de la Reguera, Paulina Gaitán y Gabriela de la Garza logran completar un elenco latino de primer nivel que se come a los dos detectives protagonistas americanos de la historia.

‘Narcos’ es una serie de televisión desarrollada por Netflix que se centra en la historia real de una peligrosa difusión y propagación de una red de cocaína por todo el mundo durante los años 70 y 80. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad harán frente a este brutal y sangrante conflicto. La serie está narrada en voz en ‘off’ desde el presente mientras te cuenta la batalla que hubo entre Escobar y el cartel de Medellín contra el gobierno colombiano respaldado por Washington.

narco4

Uno de los grandes aciertos de la serie de “Narcos” es que está hecha usando la técnica de voz en off, principalmente al inicio. Mientras la cámara mezcla escenas dramatizadas y material de archivo de la época, escuchamos a Murphy (el gringo bonito de la historia interpretado por Boyd Holbrook) describir lo que está sucediendo, aunque apenas lo conocemos en ese momento. Eso hace que sea un tanto difícil emocionarse, pero la entretenida forma de hablar de Holbrook ayuda muchísimo. La técnica también permite a “Narcos” abarcar suficientes sucesos, ya que el relato de Murphy puede darle velocidad a la historia cuando es necesario.

A este punto es vital entender por qué Netflix se aventuró a dejar el nombre de la serie como “Narcos” y es que se pretende que conforme se vaya terminando la historia de un narcotraficante (en el caso de la primer temporada Pablo Escobar) se estarán introduciendo otros duros de la historia a fin de generar más capítulos temporada tras temporada, en caso de lograr éxito en la primera.

Mención honorífica a quién tubo el cargo de elegir el soundtrack de los capítulos y es que escuchar a la banda mexicana desaparecida “Dug Dugs” justo cuando se hablaba de los guerrilleros ¡uf! qué agasajo. Así que no te pierdas esta fenomenal serie cuyo guión para mi gusto cumple con todas las espectativas logrando un relato ágil, divertido y lleno de acción.

No hay comentarios