El avance de la pandemia de coronavirus en el continente africano, el más pobre del mundo, está sacando a la luz inescrupulosos negocios y ganancias de empresas dedicadas a la venta de oxígeno, necesario para los tratamientos de los pacientes en los cuadro más graves de la enfermedad. El modelo empresarial, además de críticas, está causando numerosas muertes evitables.

Además del coronavirus, las mejoras del acceso al oxígeno reducen en 35% la mortalidad infantil, según cifras reportadas por Trevor Duke, director del Centro de Salud Infantil Internacional de la Universidad de Melbourne. Pero cuando el suministro es caro, los hospitales están atados de manos. “Hay muchos países con un monopolio de la compañía de gas. En algunos países la factura del oxígeno es la mayor compra de medicamentos por parte de los ministerios de sanidad”, explicó Duke al periódico The Guardian.

Por ello, las miradas están puestas especialmente sobre dos dos multinacionales proveedoras de gas que acapararon gran parte del mercado del oxígeno en África, con precios difíciles de alcanzar. Se trata del Grupo Linde y Air Liquide, principales proveedores de los sistemas sanitarios y que en 2019 tuvieron ganancias de USD 28.000 millones y 24.500 millones, respectivamente.

En las grandes urbes europeas y estadounidenses, el oxígeno líquido se reparte en camiones. Permanece almacenado en tanques y luego es convertido en gas y llevado directamente a las camas de los hospitales. Sin embargo, en países con menor nivel de desarrollo esta infraestructura no existe: los cilindros de oxígeno son comprados como un medicamento más. Esto puede multiplicar el precio hasta por cinco, según cifras de un reporte realizado por la Oficina de Periodismo de Investigación (BIJ)

Así, los cuadros son dramáticos. Enfermeras de Burkina Faso explicaron a The Guardian que los hospitales deben decidir qué pacientes reciben oxígeno y cuáles no. En el caso de aquellos que cursan cuadros graves de coronavirus, esto es una cuestión de vida o muerte: a medida que los pulmones se dañan, la sangre pierde niveles de oxígeno a un ritmo alarmante. Los hospitales pueden necesitar hasta 80 cilindros de unos 7 metros cúbicos por día para cada adulto.

No hay comentarios