El presidente de EE UU, Donald Trump, ha ordenado este miércoles suspender “inmediatamente” los vuelos del Boeing 737 MAX 8 en su espacio aéreo, tal y como ya habían anunciado 42 países. El republicano ha informado a los periodistas en la Casa Blanca de que la agencia de la aviación civil en Estados Unidos (FAA, en sus siglas en inglés) hará un anuncio a lo largo de este miércoles. El mandatario también ha dicho que “Boeing es una compañía increíble que está trabajando muy duro para encontrar una solución”. En línea con la medida anunciada el martes por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, por sus siglas en inglés), el cierre del espacio aéreo se hace extensivo al Boeing 737 MAX 9.

Según el medio internacional “El País” a través de su portal, informa que Boeing ha emitido un comunicado inmediatamente después del anuncio de Trump en el que expresaba su “confianza total” en el 737 MAX pero mostraba su “apoyo” a la decisión de dejarlos temporalmente en tierra. Este miércoles, Canadá, Irak, Georgia y Ucrania también han prohibido el polémico modelo de Boeing en sus espacios aéreos.

La coincidencia de dos accidentes en un periodo de menos de seis meses en los que se ha visto involucrado el mismo modelo de avión, el primero ocurrido en octubre cuando un Boeing 737 MAX 8 de la compañía Lion Air se estrelló en Indonesia al poco de despegar y el segundo el pasado domingo en la capital etíope, ha levantado dudas en todo el mundo acerca de la fiabilidad del aparato. El pasado martes, el director general de Ethiopian Airlines, Tewolde GebreMariam, admitía en una entrevista que las similitudes entre ambos siniestros son “significativas”.

El accidente de Lion Air puso el foco en el funcionamiento de las sondas de ángulo de ataque conectadas al sistema de estabilización automático del avión, cuyo fallo provocaría que el avión descendiera en lugar de permanecer a una altura estable o subir. Sin embargo, Ethiopian Airlines ha insistido en que es pronto para establecer las causas del siniestro, según informa France Press. De hecho, los investigadores aún están a la espera de tener acceso a la información de los grabadores de voz y datos. El propio GebreMariam ha asegurado que los pilotos habían informado al control de tráfico aéreo que tenían “problemas de control de vuelo”.