Familiares y amigos despiden a doña Leandra Becerra Lumbreras, la última adelita revolucionaria, tenía 127 años de edad. Ella nació en 1887 en Tula, Tamaulipas. Nunca se casó, tuvo cinco hijos. Incluso bromeaba diciendo que no tener marido, comer bien y dormir mucho era su secreto para la longevidad.

Su descendencia en Jalisco, Tamaulipas, Nuevo León y Estados Unidos supera los 200 miembros. En la humilde vivienda donde es velada esperan a todos los familiares. Aunque hay tristeza se sienten privilegiados de haber compartido su vida con una de las mujeres más longevas de Latinoamérica.

Sus restos serán cremados este fin de semana y conservados por una de sus bisnietas.

Fuente. Imagen: EFE.

No hay comentarios