Los efectos de la debilidad del peso frente al dólar comenzarán a sentirse en la segunda mitad del año y se verán reflejados en los sectores que dependen en buena medida de las importaciones, como es el caso del sector alimentario, alertó el director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), José Luis de la Cruz.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) el encarecimiento de la moneda estadunidense, que comenzó su tendencia a la alza en septiembre del año pasado, parece estar teniendo un efecto en las importaciones de productos agropecuarios que se pagan en dólares, las cuales cayeron 9.5 por ciento en los primeros cinco meses del año frente al mismo lapso de 2014.

El especialista del sector privado consideró que otros de los sectores que pueden resultar más afectados serán el farmacéutico y el de comercializadores de maquinaria y equipo, cuyos productos, al ser comprados más caros en el exterior, pueden presionar al alza la inflación.

Según datos de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) esta semana las acciones de Genomma Lab, empresa dedicada a la comercialización y distribución de fitomedicamentos y complementos alimenticios, destacaron por tener uno de los mayores descensos al registrar una caída de 6.83 por ciento.

En entrevista, estimaron que nuestra moneda podría depreciarse a 17 pesos por dólar al final de 2015, debido a que las proyecciones del crecimiento económico nacional no irán más allá de 1.8 a 2 por ciento, por lo que creemos que las devaluaciones van a continuar.

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