La participación de México dentro de los Juegos Panamericanos que se llevan a cabo en Toronto, está marcada por sopresas deportivas como muestra del pundonor de los atletas nacionales y sus ganas de alcanzar las esferas más altas en el ámbito global.

Prueba de ello es la reciente victoria y medalla de oro obtenidas por la dupla varonil de voleyball de playa compuesta por Rodolfo Ontiveros y Juan Virgen, quienes se coronaron contra todos los pronósticos al superar a la pareja brasileña.

Lo mismo sucede con la dupla varonil que obtuvo medalla de bronce en la especialidad de bádminton. La pareja femenil que se fue con el bronce en canotaje de 500 metros. Categoría K2 o la plata ganada por Dafne Navarro Loza en la cama elástica de la gimnasia. Y qué decir de las dos medallas de plata en nado sincronizado.

Todos estos resultados han causado alegría a la gente del país. Un poco de alegría en medio de los tiempos más turbulentos que vive esta nación. El deporte también es parte de esta vorágine política con la que se está ensuciando una de las actividades que deben ser más limpias, honestas y dignificantes de las personas, como es la práctica de cualquier deporte.

La justa panamericana ha dado muestra de la capacidad de los deportistas que, en algunos casos, consiguen la gloria por medios propios y a pesar de las trabas y las irregularidades que ya se han vuelto comunes en el medio directivo de las disciplinas y las federaciones que las rigen.

Actualmente, la delegación mexicana está en la sexta posición del medallero general en Toronto 2015. Hasta este miércoles, sumaban 15 medallas de oro por 23 de plata y 35 de bronce. En esa lista destacan los metales conseguidos por disciplinas en las que los mexicanos suelen ser fuertes.

Dentro de las preseas está un oro, plata y bronce en atletismo, donde María González ha dejado plasmada una de las escenas más estremecedoras y emocionantes a la vez en la historia de esta competencia continental.

María cruzó en primer lugar la meta en la prueba de los 20 kilómetros de caminata. Llegó al punto final de la competencia con serios problemas físicos, producto del enorme desgaste empleado para recorrer la distancia total del evento.

La deshidratación le provocó un desmayo al terminar los 20 kilómetros. Pero María fue más fuerte que la adversidad y completó la prueba como la mejor de todas las participantes e imponiendo un récord que la coloca como la mejor para calificar a los Juegos Olímpicos de Río 2016.

La llegada de María nos hizo recordar a una legendaria atleta sueca, Gabriela Andersen, quien se volvió hito del deporte en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. Aquella fue la primera vez que se incluyó la prueba de 20 kilómetros caminata femenil en el calendario olímpico.

Gabriela, de 39 años, tenía en esa ocasión, su última oportunidad de competir en el máximo evento deportivo del planeta y tomó el riesgo. Cuando entró al estadio olímpico, en la parte final de la prueba, el público quedó sin palabras al ver que esa mujer llegaba arrastrando una pierna, con la mitad del cuerpo paralizado y con una tremenda deshidratación.

No estuvo ni remotamente cerca de ganar alguna medalla, pero su esfuerzo casi sobre humano para terminar con honor la competencia, la convirtió en una figura inolvidable en la historia del olimpismo.

María González nos hizo revivir esos momentos de angustia en esta edición de los Panamericanos. Cruzó la meta con lo último de energía que le quedaba en el cuerpo y con un cúmulo de tesón y coraje que la llevó a coronarse. Una de las historias que no se olvidarán  estos Juegos Panamericanos.

Dentro de las medallas ganadas por mexicanos también resalta el bronce conseguido
por la chiapaneca Aremy Fuentes, uno de los prospectos más fuertes que tiene México en levantamiento de pesas.

También hay medallas en otras pruebas de atletismo, en ciclismo, en tiro con arco, boxeo, judo, lucha, nado sincronizado, patinaje sobre ruedas en pruebas de velocidad, remo, pentatlón moderno, squash, taekwondo, tenis, triatlón y vela.

Queda claro que las medallas, la mayoría de las veces, son consecuencia de los esfuerzos personales de cada atleta y del equipo que los rodea. El problema es que las “autoridades” apoyan poco, son inoperantes y muchas veces complican el desarrollo deportivo de estos jóvenes, para que después esos personajes de pantalón largo quieran presumir como propios los resultados positivos.

Falta ver qué ocurre con algunos deportes de conjunto en los que México está compitiendo, entre ellos el futbol y el baloncesto. Por cierto, en esta última disciplina, los aztecas ya dieron el primer golpe al vencer apuradamente a una potencia continental como es Argentina.

Faltan días de prueba en Toronto 2015, aún esperamos más resultados por parte de México. Que los atletas sobresalgan, que pongan en alto el nombre de su país, aunque muchas veces ellos mismos queden en segundo plano ante los ojos y las prioridades de los famosos directivos. Nos leemos en la próxima Línea de Fondo.

(Foto: Cortesía)