Ante la amenaza de que su voto duro sea insuficiente para ganar mañana la Gubernatura, el PRI alista un “Plan B” en Nuevo León: un operativo “tumbacasillas” para conquistar en la mesa lo que anticiparía perder en las urnas.

Este operativo consiste en fabricar o provocar incidentes en casillas, aunque sean violentos, para luego impugnar sus resultados argumentando alguna de las 23 causales para demandar la nulidad. Para ello utilizarían a miles de priistas que conforman la estructura electoral del partido, revelaron a Grupo Reforma varios representantes generales de casillas del tricolor, conocidos como RG.

Estos coordinadores infiltrados en la estructura aseguraron que el objetivo es “reventar”, a partir de las 10:00 horas, las casillas en las que el PRI detecte que el número de votantes rebase considerablemente la cantidad de simpatizantes que han movilizado a esos puntos. Con esto se busca que las casillas en las que asumen que el voto no favorece a la candidata tricolor a la Gubernatura, Ivonne Álvarez, se anulen legalmente, lo que eliminaría así la ventaja de sus adversarios.

“(El operativo) va a ser en todo el Estado”, afirmó uno de los RGs. “Nos hicieron mucho énfasis en lo de ‘El Bronco'”, dijo, “tratar de que las casillas que veamos que no son favorecidas hacia la candidata Ivonne (sean impugnadas)”.

El operativo se basará en los 600 RGs que coordinan a los 6 mil 098 representantes de casilla del PRI que habrá en igual número de mesas de votación previstas para el Estado. El plan también incluye una red de miles de abogados integrada por 600 equipos ubicados a corta distancia de cada casilla y enlazados a través de internet.

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