Rompiendo todos los récords de audiencia en el primer fin de semana después de su estreno, la película Mundo Jurásico (Jurassic World, Dir. Colin Trevorrow, 2015) se coloca como la más taquillera en EUA, desbancando a Avengers:Age of Ultron con la nada despreciable cantidad de $204.6 millones de dólares, se estima que mundialmente rebasó los 500 millones de USD.

Mundo Jurásico tiene todos los elementos que la hacen funcionar como un éxito de taquilla. Tiene al actor del momento, Chris Pratt como protagonista, después del inesperado éxito de Guardianes de la Galaxia, se convierte en el ex marine que es algo así como una especie de Encantador de Dinosaurios y emulando a César Millán hace parecer a los velociraptors como tiernas mascotas que casi casi comen de su mano, es el nuevo circo, es el domador de los leones pero que en lugar del látigo recurre a todo su encanto y “conexión” con los animales,con lo que hace el gran espectáculo, y es que en estos tiempos donde si pisas a una cucaracha te las tienes que ver con las hordas de animalistas y defensores de los derechos de los animales, un Encantador de Dinosaurios puede convencer a cualquiera de que los animales tienen su corazoncito, hasta los temibles raptores.

También tiene a una villana, por que ahora están de moda las villanas, si no pregúntenle a Angelina Jolie como le fue con Maléfica. La Villana de Mundo Jurásico es la actriz Bryce Dallas Howard, tal vez la recuerden por su papel como la vampira Victoria de la insufrible zaga de Crepúsculo o como la odiosa señora de la alta sociedad en Historias Cruzadas (The Help, Dir. Tate Taylos, 2011). En Mundo Jurásico es la histérica administradora del parque temático en que se ha convertido el otrora fallido parque del Dr. Hummond, a la que únicamente le preocupan los números, los datos fríos,las ganancias, la satisfacción de los visitantes, la jefa a la que todo mundo odia pero a la que todos le sonríen porque de lo contrario terminarían de alimento de dinosaurio, y claro, todos queremos ver a la villana dar de gritos y pasar penurias por que es tan mala onda que se preocupa por todos menos por los dos sobrinos que su hermana le ha enviado para que pasen unas vacaciones de película junto a los gigantes de la prehistoria.

Si, también hay niños (bueno un adolescente y un niño), y a los niños les encanta ver a otros niños ser perseguidos por el nuevo dinosaurio creado en el laboratorio y que ya no caza por hambre, ¡Caza y mata por deporte! Pero estos niños, ya sabemos, pasarán toda la película al borde del infarto y como son millenials pues hasta de mecánica saben así que nada los detendrá en su huída.

Aunado a todo esto y para los papás de los millenials quizá lo más rescatable de Mundo Jurásico sea el sentido homenaje a la joya de Steven Spielberg de hace 22 años; las referencias a la primera entrega de los dinosaurios están por doquier y se dejan ver durante toda la película, solo hizo falta un cameo de Sam Neill pero nos conformamos con el de BD Wong como el científico estrella del laboratorio de genética que explica nuevamente como lo hizo hace 22 años, como es que logran jugar a ser Dios y con 25 millones de dólares son capaces de crear en el laboratorio una dinosaurio a gusto del cliente. También vemos el logotipo original del parque, a Mr. DNA y al T-Rex que ahora pasa sus días en una jaula de cristal comiendo cabras para entretener al respetable, pues ya otro ocupa su lugar. Nostalgia al mil.

Mundo Jurásico funciona como espectáculo, con todo lo sexista que pueda parecer mostrándonos a las mujeres como histéricas en tacones y a los hombres como héroes, haciendo eso a un lado con reservas y con la sentencia de que no pasará a la historia del cine más que de la taquilla, nos quedamos con el mensaje anti consumista, pro naturaleza y de unión familiar, que como hace 22 años nos emocionó a todos con Parque Jurásico.

P.D. Por cierto, que gordo se ve Vincent D’Onofrio.

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