¡Por fin! Después de finalizar un muy agitado 2013, año en el que el actor Paul Walker muriera en un accidente de auto, la producción de “Rápido y furioso 7” logró estrenar en los cines de todo el mundo la última película del actor; 15 meses después y con la incertidumbre de ¿qué es lo que harían con su personaje para que se despidiera de la saga de manera honrosa?

Las expectativas ya eran demasiado altas, y no precisamente por el morbo que rodeaba a las escenas que  Walker no pudo filmar, si no porque a la franquicia se unía el poderoso Jason Statham, dando guerra al por mayor como un enemigo difícil de vencer (chequen como evité decir “Duro de matar”) así como la leyenda de los coches rápidos Kurt Russell, y el nominado al Oscar por “Diamante de Sangre” Djimon Hounsou.

Si a eso le sumamos la declaración de Vin Diesel donde aseguró que era el mejor film de la saga y que habían alcanzado tal nivel que debería ganar el Oscar a mejor película del año, supuse que el director James Wan, conocido por los éxitos taquilleros “Insidious” y “El Conjuro” podría superar en calidad a franquicias como “Misión imposible”, “La supremacía Bourne” incluso “James Bond” pero ¿qué sucedió?

Sucedió que el guión no tuvo ni pies ni cabeza, hicieron una película sobre la marcha desaprovechando a muchos de los actores (supongo que por los costos que llevaría darles más escenas en la película) y las misiones rayaron en lo absurdo. Entiendo que es un film cuyo único objetivo es entretener, pero a estas alturas  toda película que se atreva a llamarse veraniega, y cuyos personajes no son más que el renombre de los actores, se comprometen a una trama que se sostiene  o al menos justifica  a lo que tendrán que enfrentar los héroes, vaya, incluso “Los Indestructibles”, que no es más que nostalgia para los fans de los héroes de acción de los ochentas, consiguen una base sólida que les permite desarrollar a cada uno de sus personajes para que exista congruencia con sus actos.

Es como si por proyecto hubiera la necesidad de realizar un ‘brief’ (igual y sucede pero yo lo ignoro) ¿y qué es lo que sucede en “Rápido y furioso 7”? Digamos que echaron a una licuadora la película de “The Avengers”, junto con “GJoe” y “The Expendables” para luego de batirla servirla encima del film “Charlie’s Angels” ¿qué sucedió? Que los personajes dejaron de ser humanos y se convirtieron en una pésima parodia de lo que no debes de hacer en una película de acción.

Jason Statham comienza magníficamente pero su personaje se vuelve intrascendente cuando, después de ser considerado ultra peligroso, no se muestra como una verdadera amenaza y solo llega para realizar sabotajes frustrados a diestra y siniestra, Dwayne Johnson, Tyrese Gibson y Kurt Russell están planos en toda la película, Michelle Rodríguez y su drama de “no recordar nada” aburre y  Djimon Hounsou ¿qué hace Djimon Hounsou en esta película?

Al final no queda más que esperar la despedida y el adiós a Paul Walker, razón por la cual el mundo se volcó en las salas y no precisamente por la película, y rezar para que las declaraciones de Helen  Mirren, en las que aseguró que formará parte del elenco en la octava película de Loreto sean solo calumnias y que en verdad Vin Diesel decida cerrar el ciclo de los coches para comenzar proyectos que demuestren la calidad de director y guionista que es, como lo hiciera hace algunos años con la película “Criaturas de la noche” ¡recuerden que Spielberg lo incluyó en Rescatando al soldado Ryan!