Usar la bicicleta bajo la lluvia

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Todos sabemos que las lluvias están por empezar (aunque creo que en muchos estados de la República Mexicana ha estado lloviendo) y este es un factor importante para hacer que la gente detenga sus viajes en bicicleta.

Así que aquí les dejo unos consejos para que tomen las medidas necesarias y que sus viajes sigan siendo de la misma manera como si no hubiera lluvia.

Vestimenta

El estado del tiempo en los noticieros te avisa que probablemente llueva en tu ciudad a cierta hora del día, y tu debes seleccionar cuidadosamente tu ropa adecuada para esta situación,  cuidando dos cosas: que seas muy visible y que te mantenga lo más seco posible.

Si es una lluvia ligera, llévate una chamarra de buen grosor, pero si es una lluvia muy fuerte sería bueno pensar en un impermeable de plástico con gorro, no desechable, que incluya pantalones impermeables. Una vez hayas llegado a tu destino, te quitas ambos y te aseguro que no tendrás rastro de agua.

Durante la lluvia la visibilidad se reduce notablemente, así que ten en cuenta este factor para buscar prendas de colores llamativos (amarillos, blancos, naranjas, verdes).

Gafas

Evita que la lluvia entre en contacto directo a tus ojos y te distraiga, consigue unas gafas de protección (de los industriales, que venden en ferreterías o supermercados), existen unos muy anatómicos, estéticos y son relativamente baratos. Te recomiendo usar unos de micas cristal o unos amarillos (ámbar) ya que este color incrementa el contraste y te da un poco más de luminosidad en el camino.

Si eres un ciclista urbano que usa lentes graduados permanentemente, te recomiendo que te consigas un casco con visera, ya que evitará en buena parte que el agua entre a tus ojos o te empañe los lentes.

Luces

He repetido hasta el cansancio (y no lo dejaré de hacer) que el ciclista urbano se debe hacer notar en la calle. En época de lluvias es aún más importante por condiciones obvias. Necesitas hacerle saber a todos los coches que estás ahí. Consigue sin excusas un par de luces, blanca delantera, roja trasera. Y colócalas en modo intermitente o strobo, atraerás la atención de los automovilistas.

Se predecible

Anuncia tus cambios de dirección, tus vueltas. Haz contacto visual con los automovilistas, para que sepan que estás ahí con ellos. Otro consejo importante que yo te daría es usar un silbato.

Más ropa

Sí, nunca está demás llevarte en la mochila un cambio extra de ropa. Eso sí, protégela muy bien con una bolsa de plástico. No querrás estar con dos cambios de ropa totalmente mojados e inservibles.

El plástico será tu mejor amigo

Lleva contigo bolsas de plástico, si consigues con cierres herméticos sería mucho mejor (como las bolsas escolares que usan los niños para llevar el sándwich a la escuela). Consigue varias, y echa tus pertenencias en ellas antes de salir a la lluvia, ya que si te agarra el agua a mitad de tu trayecto te será muy complicado detenerte y comenzar a guardar todo en las
bolsas. Incluso puedes pensar en llevar bolsas de tamaño mediano para envolver tus zapatos en ellas, como si fuera una bota quirúrgica. Prepárate.

Salpicaderas

Adelante y atrás. Completamente necesarios en esta época. Te sentirás más confiado y cómodo al saber que tus llantas no te mancharán la ropa. Los puedes conseguir fijos, o de quita/pon. Busca el adecuado para tu tipo de bicicleta.

Checa la presión de tus llantas

Acá comenzamos a hablar cosas un poco técnicas de la bicicleta. Una llanta con poca presión se deforma y hace que el área de  contacto sea mayor y tenga más agarre en el pavimento. OJO: no te pido que la traigas casi en el suelo, ya que se dañará la llanta y te vuelves propenso a una pinchadura. Una llanta con demasiada presión se vuelve inestable y patina muy fácil con el piso mojado.

Checa tus frenos

Es muy importante que cheques tus zapatillas de frenos (en frenos V-Brake) o tus balatas (frenos de disco). No dejes que desaparezcan las gomas (en caso de las zapatillas tradicionales de freno) ya que será muy peligroso que andes rodando bajo la lluvia en esas condiciones. Te recomiendo que siempre las mantengas en buen estado. Además de que seas precavido y frenes con anticipación, hazlo suavemente, ya que en suelo mojado aumenta la distancia de frenado.

Aguas con los charcos

Pisar un charco es girar una ruleta: nunca sabes que te va a tocar. Desde un bache, una tapa de registro, una alcantarilla, rocas, etc. Te puedes ponchar, caer, golpear fuertemente. Así que te recomiendo que no los pises. Y aguas con esquivarlos, tienes que ser muy precavido, ya que en el momento que tu cambias tu dirección en el carril, puedes estar propenso a que
un automóvil te arrolle, por eso maneja despacio para que tengas tiempo suficiente para pensar y actuar.

Y también con las curvas

Volvemos nuevamente a un tema de adherencia de las llantas. Al momento de que tu llanta toma cierta angulación, solo una pequeña parte de las ruedas está en contacto con el pavimento y tendrás poca adherencia. O patinas o te caes. Equilibra tu peso en la bicicleta para que no te suceda esto, echando tu cuerpo hacia el lado contrario al que das vuelta (si, como las motocicletas de carreras) para mantener la superficie de la llanta lo más perpendicular posible. Y cuida por supuesto la velocidad con la que tomas la curva.

Arcoiris de colores en el piso

NO, NO, NO. No son arcoiris. Ni es arte callejera. Es ACEITE. Evita estrictamente pasar sobre esas manchas, ya que hará que resbales. Y lo peor, el aceite se impregnará por todos los mecanismos de tu bicicleta (frenos, cambios, cadena) y tendrás problemas MUY fuertes, sobre todo el de los frenos.

No quieras parecer Mary Poppins

Lluvia = Paraguas. Suena simple y lógico. Pero NO lo hagas. Pareciera contradictorio y a la vez tonto, pero no te quieras ver chic usando un paraguas mientras vas rodando bajo la lluvia. Necesitas tener tus dos manos sobre el manubrio,  y tu concentración puesta sobre el camino. Además de que una fuerte corriente de aire hará que pierdas el control por culpa del paraguas.

Después de la tormenta, viene la limpieza

Limpia y seca muy bien tu cadena después de una rodada bajo la lluvia. Los residuos que puedan quedar sobre ella (piedras pequeñas, pedazos de ramas y hojas de árboles, tierra) harán que todo el mecanismo de las velocidades se desgaste (platos, piñones, desviadores). Coloca lubricante sobre ella, existen muchos tipos, tanto para climas húmedos como para climas secos. Si vives en una ciudad donde llueve mucho te recomendaría usar uno para clima húmedo, ya que la densidad del lubricante hace que dure más tiempo en la cadena y no se caiga.

Escríbeme si tienes alguna duda, y comparte el artículo.

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