Frente al  contrabando y  la elevada  importación de alimentos, Reinaldo Díaz, Presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) de Bolivia, informó que hace falta mayores acciones para garantizar el mercado del trigo producido en este país por cuanto  hubo un incremento en la campaña de invierno en comparación del pasado año.

Se estima que la producción de trigo en el departamento de Santa Cruz en la campaña de invierno 2015 llegué a  360 mil toneladas,  un 30 por ciento superior a la gestión 2014.  El aumento de la producción se debió  a las condiciones adecuadas de humedad durante  la siembra, a las expectativas de buenos precios y al compromiso de los productores por producir trigo, en el marco del programa de apoyo a la producción de alimentos y restitución de bosques,  pero, lamentó que existe el riesgo de que  no puedan comercializarse en el mercado interno, a las industrias molineras y la empresa estatal  EMAPA, debido al ingreso masivo de harina de trigo proveniente del exterior del  país como Argentina.

Además  la  harina, que ingresa legalmente, no cumple con todos los requisitos de importación, como son el Certificado Fitosanitario de origen y la factura de exportación, con lo cual ingresa a valores subvaluados y a precios bajos al mercado boliviano.

Los productores trigueros cumplieron su tarea en la presente campaña agrícola  aumentando la producción de este alimento estratégico para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria del país, como los establece la actual política boliviana, sin embargo ahora se tiene el en riesgo la comercialización de al menos 180 mil toneladas de grano, con una perdida estimada de 70 millones de dólares.

Frente a la situación adversa los productores plantearon, que el Gobierno nacional debe garantizar con EMAPA  la compra de todo el excedente de trigo que no podrá ser adquirido por la industria molinera, es decir de al menos 200 mil toneladas de grano a los productores trigueros., que el SENASAG  exija el Certificado Fitosanitario de origen a la importación de harina y grano de trigo, precautelando el estado fitosanitario del país.

Y finalmente solicitan que el gobierno dicte un decreto supremo que prohíba la importación de harina y grano de trigo por un tiempo de seis meses hasta que se coseche y consuma el trigo nacional.

Los datos estadísticos de Anapo detallan que el año 2014  se sembraron  115 mil hectáreas y el 2015, 150 mil hectáreas, con un incremento del 30%.  La producción en toneladas el 2014  fue de 281.800  y el 2015  fue de 360 mil con un incremento del 27% de enero a abril.

Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior hubo  incrementó en las importaciones en comparación de otros años.

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