El Gobierno británico ha incluido finalmente en el recuento oficial de víctimas de la covid-19 a los fallecidos en residencias de mayores y en hogares. Hasta este miércoles solo contabilizaba los muertos en hospital que habían dado positivo en coronavirus. La nueva cifra, que supera los 26.000 decesos (26.097), convierte al Reino Unido en el tercer país del mundo con mayor número de muertes, solo por detrás de Estados Unidos (58.355) e Italia (27.682).

El nuevo método de contabilidad ha supuesto un salto, de un día para otro, de casi 4.000 casos más (3.811), bastante menos que las cifras hipotéticas que se habían barajado durante los últimos días. Se trata de todas aquellas personas fallecidas en residencias y hogares desde el 2 de marzo al 28 de abril. La Oficina Nacional de Estadística (ONS, en sus siglas en inglés), que incluye en sus informes todas aquellas muertes registradas en las que el parte médico haga referencia al coronavirus, había sugerido que el número de fallecidos en las residencias superaba ya los 6.000. El Gobierno británico no acepta este criterio, y solo ha tenido en cuenta aquellos casos en los que la presencia del virus ha sido confirmada en laboratorio a través de test. De los 765 fallecidos en las últimas 24 horas, cerca de 600 estaban ingresados en hospitales.

El Reino Unido tiene alrededor de 15.000 residencias de la tercera edad, y solo un tercio de ellas están gestionadas por grandes empresas. El resto son negocios individuales y el Gobierno ha tenido serias dificultades para poder obtener una contabilidad precisa, a pesar de que los datos anticipados por algunas asociaciones de proveedores de estos servicios ya anunciaban un incremento drástico de los fallecimientos causados por el coronavirus.

A pesar del anuncio realizado por el ministro de Sanidad, Matt Hancock, de que el Reino Unido sería capaz de realizar 100.000 test diarios a finales de abril, las cifras reales siguen muy lejos de ese objetivo. El Gobierno asegura que ya tiene capacidad para llevar a cabo cerca de 70.000 pruebas diarias, pero solo está realizando una tercera parte de ellas. Solo a principios de esta semana se ha ampliado el grupo de personas que pueden acceder a los test, para incluir a todos los residentes y personal asistente de las residencias, presenten o no síntomas de la enfermedad.