En el estado norteño de Nuevo León el virus del COVID-19 no cede, pese al avance en el avance y reactivación económica que las autoridades de la entidad empezaron a implementar hace algunas semanas, con la mira en pronósticos favorecedores. Pero la realidad les echó en cara este miércoles un pico de 693 casos nuevos en solo 24 horas. Con esto ya van varios días al hilo que esa entidad reporta por encima de 600 la cifra de contagios que se suman diariamente.

El secretario de Salud de Nuevo León, Manuel de la O, explicó estas acciones emergentes entrevista para el noticiero local Telediario.

Respecto al que recomiendan respetar dijo “no es un toque de queda, eso sería por decreto presidencial. Es una acción que nos permite reducir la movilidad de las personas”, señaló el funcionario recordando que ya hay personas que andan afuera después de las 10 u 11 de la noche, en restaurantes o bares, sin protección y sin guardar medidas como la sana distancia.

Es por eso, que el gobierno ha pensado en medidas inmediatas que frenen la propagación del virus, de la manera en la que se está presentando al menos, y evitar que el manejo de la pandemia se les salga de las manos.

Por ejemplo, desde este fin de semana hacen un exhorto a la población a regresar al aislamiento total en casa y, en general todos los días de la semana, no estar en la calle de 10 de la noche a 5 de la mañana. También piden evitar acudir a restaurantes y solo pedir para llevar. Aunque estas indicaciones solo quedan –por el momento– en calidad de invitación ciudadana, las autoridades sanitarias urgen e insisten a los neoloneses en cooperar y llevarlas a cabo.