El Gobierno de Nuevo León ha clausurado cinco asilos desde que la semana pasada surgiera un brote de covid-19 en uno, en Guadalupe, con el saldo de 66 infectados y dos fallecidos, hasta hoy.

Manuel de la O Cavazos, secretario de Salud de la entidad, informó que estas casas de retiro que fueron clausuradas por funcionar irregularmente se encontraban en los municipios de Monterrey, Guadalupe y San Nicolás y cada uno tenía entre 10 y 20 ancianos.

El funcionario dijo que estos albergues no contaban con medidas de seguridad para garantizar un cuidado saludable de las personas que hospedaban.

“Los adultos mayores deben ser atendidos por personal calificado, y los asilos deben contar con aviso de funcionamiento por la Secretaría de Salud y con un responsable sanitario, un médico, idealmente geriatra”, dijo en la conferencia de prensa diaria para actualizar el avance del coronavirus en el estado.

Señaló que en cada uno de estos sitios, donde son atendidos, debe tener espacio suficiente para que exista distanciamiento e instalaciones para proporcionar servicios sanitarios no compartidos, además de proveerles de las vacunas requeridas periódicamente, la alimentación adecuada y condiciones para que estén contentos.

El sábado pasado fue detectado una de estas casas de retiro que funcionan en la ilegalidad, donde se reportó una persona fallecida por covid-19 y tres trabajadores infectados.

Informó que actualmente hay en Nuevo león 102 asilos y 47 centros de rehabilitación.

Hasta este lunes se han registrado en el estado 37 defunciones por la enfermedad viral y mil 075 contagios.

El secretario de Salud manifestó su preocupación al ver que se relajaron las medidas de distanciamiento el pasado domingo, cuando la comunidad salió a la calle para celebrar a sus madres durante los festejos del 10 de Mayo, lo cual puso a miles en riesgo de contagio.

Consideró que sería catastrófico para Nuevo León la apertura desordenada para la reactivación económica, por lo que anunció que el gobierno del Estado ya trabaja en un plan para programar el reinicio de actividades.

“Sé que muchas personas lo hacen por trabajo, lo justifico, pero la gran mayoría de las personas no estaban en la calle trabajando. Por ahora no es lo adecuado reactivar la economía y liberar todas las medidas de prevención, porque sería una catástrofe”.

“Ya tenemos el plan, seguimos trabajando en ello, lo conozco y vamos a seguir trabajando. Podemos tener una catástrofe en Nuevo León como la que está sucediendo en la Ciudad de México, que hay personas fallecidas en los pasillos, porque ya se saturaron los anfiteatros”, dijo.

Hasta ahora la administración estatal no tiene una fecha para la reactivación, pues será la curva de contagios de covid-19 la que determine cuando la población podrá regresar a la calle y retomar su vida con normalidad.