De acuerdo a un especialista, la cifra de diabéticos en el mundo de se eleva a 424 millones en el mundo, es decir, uno de cada dos adultos ignora que tiene la enfermedad.

Hasta el 2018 se reportaron 10 millones de adultos diabéticos más que en el 2015 y 34 millones más que hace tres años en riesgo de desarrollar la enfermedad.

En la actualidad, esta enfermedad que ha afectado a los niños desde hace décadas, ha aumentado la tasa con diabetes tipo 2 en los menores cuando antes era casi exclusiva de adultos.

¿Qué es la diabetes?

Es un desorden metabólico caracterizado por el aumento de azúcar en la sangre de manera crónica, producto de defectos en la producción de insulina.

La diabetes tipo 2, más común entre la población mundial, es una enfermedad compleja en la que participan al menos tres tipos de genes, así como el medio ambiente individual y común.

¿Cuáles son los síntomas?

Infecciones frecuentes, heridas de curación lenta, visión borrosa, falta de interés y concentración, aumento de hambre, sensación de hormigueo en manos y pies, sed excesiva, falta de energía, pérdida de peso, necesidad de orinar frecuentemente, vómitos o dolor de estómago.

La mejor forma de prevenir la enfermedad, es realizando monitoreos constantes de la glucosa, además de realizar actividad física y bajo consumo de alimentos altos en azúcares.