En meses pasados, 2,800 militares estadounidenses fueron desplazados a África Occidental para colaborar en las tareas de contención del ébola en la región. Ha informado el Pentágono que a finales de abril próximo serán retirados, permaneciendo tan sólo cien efectivos.

Originalmente, Estados Unidos planeó el envío de cuatro mil tropas para combatir la epidemia, pero ante el descenso del número de afectados no se alcanzó tal cifra. Se estima que la epidemia ha rebasado los 22,828 infectados, y de ellos 9,152 fallecidos, una cifra sumamente alta de mortandad. A pesar de que han ido disminuyendo el número de decesos, la ONU mantiene la advertencia de que la epidemia sigue activa y representando una seria amenaza si se desborda de los países en los que está focalizada: Guinea, Liberia y Sierra Leona.

La medida tomada por los norteamericanos podría derivar en un aparente relajamiento de las precauciones y esmeros que se han venido tomando con suficiente ahínco por evitar que la epidemia se expanda más allá de las zonas que siguen en cuarentena, y afectar el trabajo que por meses un conjunto de naciones viene desarrollando en la región para paliar tan desafortunada catástrofe.

Fuente. Imagen: PressTV.

No hay comentarios