País de muchas leyes

0
2606

La segunda es de carácter cultural y data desde los orígenes de nuestra Nación: El objetivo de la Colonia era explotar personas y recursos, no construir una nueva sociedad. Esto condujo a violaciones y abusos, que padecemos hasta nuestros días.

Una tercera razón tiene que ver con las ambigüedades y deficiencias en ciertos ordenamientos. Desde lagunas legales hasta límites de velocidad ridículos.

La cuarta es la falta de actualidad. Cuando fui legislador en el Congreso de Coahuila presenté iniciativas para abrogar leyes y reglamentos inobservables y absurdos. Para el anecdotario, el de “Peluquerías”, vigente desde 1927: las obligaba a tener “el número suficiente de escupideras con substancias antisépticas y colocado en lugar visible un aviso prohibiendo escupir fuera de ellas”.

La discrecionalidad debilita el estado de derecho. Por ello son peligrosas las leyes fuera de contexto, ya que por descabelladas dejan al criterio del ciudadano decidir cuáles cumplir y cuáles no.

La quinta es la ausencia de medios para garantizar su cumplimiento. La falta de presupuesto es la razón principal. Afortunadamente, la tecnología cada vez suple en mayor medida este faltante, como en el caso de las cámaras para infracciones viales.

En la medida que tengamos un andamiaje legal más esbelto, coherente, lógico y actualizado, será más fácil exigir su cumplimiento. Sin él, será difícil alcanzar los objetivos en materia económica y social propuestos.

No hay comentarios