Desde Kubrick y la sofisticada HAL 9000 -para tener un no tan lejano punto de partida- hasta Spike Jonze y la incorporal pero intuitiva Samantha, pasando por Roy Batty (Blade Runner), Daryl (D.A.R.Y.L.), Andrew Martin (Bicentennial Man), David (Artificial Intelligence: AI) y Sonny (I, Robot), por mencionar los personajes más populares, la Inteligencia Artificial se ha mantenido como una temática regular en las producciones cinematográficas de las últimas décadas.

Hay un dejo incluso mórbido por recrear los alcances que podría tener en el devenir de la humanidad el que llegue el día que una “creación artificial” humana rebase nuestra inteligencia y raciocinio, utilizando esto en nuestra contra para subyugarnos. No vayamos tan lejos: pasó ante nuestros ojos en la última entrega de Avengers, con Ultron y Vision como ejemplares palpables. Rayando en lo ‘creepy’ y monstruoso, qué mejor botón de muestra que Demon Seed (1977), basada en la novela del mismo nombre. Sí, lo dejo alevosamente con curiosidad, pero si le interesa el tema ¡búsquela, no se arrepentirá!

El reciente modelo nos llega de la mano de Alex Garland (guionista de 28 Days Later…) y su ópera prima como director: EX MACHINA. Un consumado investigador, su inédita y muy atractiva creación, y un joven promesa de la programación confluyen en una apartada residencia, asentada en medio de la más inaccesible naturaleza, acompañados tan sólo por Kyoko, discreta y silenciosa ama de casa. Siete días en los que Caleb tendrá la oportunidad de poner a prueba las capacidades racionales y emocionales de Ava, con Nathan como testigo a la distancia de la dinámica que se establece entre ambos, y un desenlace -discúlpenme el cliché- inesperado.

No me aventuro a contar más: basten estas palabras y el tráiler para animarlos a buscarla en torrent (no llegó a las salas de México durante su distribución) y disfrutar de esta modesta pero bien lograda realización, que sin el aire hispter y chic de Her -y tampoco su apabullante promoción- consigue desencadenar una serie de reflexiones sobre la cada vez más evidente convivencia del ser humano con entes pensantes más inteligentes que él.