Quizá hace algunas semanas leíste en internet el articulo de un blog en el que se criticaba a un residente de Medicina Interna, por quedarse dormido durante la guardia, el articulo entre otras cosas decía que entendía perfectamente que el trabajo era cansado pero que la obligación era cumplir con las «responsabilidades» y que decenas de enfermos dependían de el susodicho.
No entremos en controversia, déjame contarte la otra cara versión de esta historia, al final tú sacarás tus propias conclusiones. Imagina que te contratan para trabajar 6 días a la semana, que tu horario de entrada inicia a las 7 am y que no tienes horario de salida; a cambio te ofrecen que al finalizar 4 o 5 años te entregarán un titulo de haber concluido un posgrado pero nuevamente quedarás desempleado. ¿Por cuánto de dinero te animas a aceptar este trabajo? ¿$10 mil a la quincena? Hay gente que lo hace por $6,500.00 a la quincena.
Aceptas el trabajo, una vez dentro te informan que cada 72 hrs tendrás que hacer una «guardia» lo cual significa que al terminar de trabajar tu horario «normal» te quedarás la noche, madrugada y las primeras horas de la mañana siguiente, que cuando sean las 7 de la mañana del otro día iniciarás nuevamente con tus actividades cotidianas. Por ejemplo: entras el lunes a trabajar, inicias a las 7 am y terminas a las 4 pm de ese mismo día, ahora debes iniciar tu guardia, desde las 4 pm de ese lunes hasta las 7 am del martes, y como ya es martes, ya es un nuevo día, entonces vas a trabajar tu día normal hasta las 4,5 o 6 pm dependiendo de las necesidades del servicio. ¿Dejarías que tu hijo o hermano o esposo, trabajara en un lugar así? Hay gente que lo hace.
Esas personas de las que te hablo son los médicos becarios (internos, pasantes, residentes), victimas de lo que quizá sea un vacío legal que le permite a las instituciones de salud publicas del país (México) emplearlos como personal médico sin ninguna prestación económica, sin los derechos laborales estipulados en la ley y que les confiere responsabilidades que le concierne al personal contratado por el mismo hospital.
Déjame te cuento un día que no voy a olvidar. Entraba a las 6:30 am al hospital (a pesar de que mi entrada era a las 7 am), reviso las indicaciones de los pacientes, las actualizo, busco mi rol de quirófano, veo que hay cirugía en el quirófano en el que me toca estar -recientemente acaban de mandar una circular en donde nos obligan a estar a los internos desde las 8 am en el quirófano- son las 7:30 am, bajo al comedor corriendo por mi desayuno, me regreso porque la cola está enorme, ni modo, ya comeré al mediodía me digo a mí mismo, subo corriendo al quirofano al que me toca estar, son las 8 en punto cuando entro a la sala, ese día pasamos 2 cirugías así que salgo del quirofano a las 13 horas, debo subir a revisar a los paciente que vi en la mañana, hay que sacar los pendientes de la mañana porque hoy me toca guardia y no quiero que me quede trabajo rezagado, hago las curaciones del día y bajo corriendo al comedor; son las 14 hrs así que sólo agarro una tortilla, una gelatina y un vaso de agua y me voy corriendo a mi aula a recibir mi clase; por la tarde me toca estar con el neurocirujano, voy a buscarlo al área de urgencias porque puntualmente él está ahí a las 15 hrs, lo encuentro y me dice que solamente hay una cirugía pendiente, entramos a quirófano a las 16 hrs y salimos a las 20 hrs, suspiro, estoy sudado y hambriento. ¿Qué hago? ¿Bajo al comedor por cena o salgo por unos tacos? Gana la cena del hospital ya que solo tengo 15 pesos (Me pagan $800 a la quincena), ceno y me regreso a mi piso de cirugía, alguien vocea al «interno de cirugía» para la sala 3, al parecer hay una apendicitis de urgencias, corro, mi compañera de guardia iniciará a hacer los pendientes de la noche, salgo del quirófano a las 23 hrs, corro a mi servicio a ayudar a mi compañera, tenemos únicamente 5 ingresos pendientes, a cada ingreso hay que elaborarle: historia clínica, nota de ingreso, nota de indicaciones y caratula u hoja frontal. A las 2 am hemos terminado los ingresos pendientes, ahora tenemos que buscar a los ingresos faltantes si es que aun queda alguno, finalmente después de examinar los 4 pisos terminamos todo, ya son las 4 am y tenemos que tomar una decisión difícil: ¿dormimos o hacemos el censo? decidimos que uno duerma y el otro haga el censo y la siguiente guardia será al revés. Me tocó a mí. Termino a las 5 am de hacer el censo, me decido a dormir pero Don A. de la cama 313 inició con dolor porque se tapó su sonda foley (es postoperado de prostatectomía), así que me quedo revisando al señor y destapo su sonda; son las 6 am y tengo que ir a dejar el censo a la dirección medica, termino de entregar el censo, regreso a mi piso, le entrego el censo a mis compañeros que ya llegaron, me cambio de ropa e inicio mi nuevo día. Ya son las 7 am.
¿Qué te parece? ¿Si me ves durmiendo en una silla de ruedas o sobre mi escritorio me vas a juzgar de flojo?
La Historia finaliza conmigo saliendo a las 7 pm del siguiente día, por eso digo que #YoTambiénMeDormí.

Miguel Mosqueda Saldivar
Periodista Independiente
México, Entretenimiento, Viaje, Negocios y Política