Alrededor de 35 millones de personas en el mundo sufren de Alzheimer, enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por la pérdida de la memoria de manera progresiva y otras capacidades mentales.
El Alzheimer es una enfermedad irreversible y progresiva del cerebro que destruye lentamente la memoria, el pensamiento, el lenguaje y, con el tiempo, incluso la capacidad de llevar a cabo las tareas más simples.
Normalmente esta enfermedad de manifiesta en personas con edad de 60 años. La formación de placas amiloides y los ovillos neurofibrilares en el cerebro son dos de las principales características de la enfermedad.
De acuerdo al i Informe Mundial sobre el Alzheimer 2010, divulgado por el Instituto Karolinska de Suecia y el King’s College de Londres, estima que la cifra de enfermos será el doble en 2030 y el triple para 2050.
De acuerdo a un artículo del diario español El Confidencial El 70% de los enfermos de alzheimer no responden a los tratamientos o lo hacen de manera «poco» satisfactoria.
Además «Uno de los grandes desafíos de la Medicina Genómica para el siglo XXI pasa por descubrir mecanismos que ayuden a la identificación precoz de aquellos grupos poblacionales que están riesgo de padecer enfermedades de este tipo. En el caso del Alzheimer, contar con procedimientos efectivos de detección anticipada ayudaría a retrasar la aparición de esta enfermedad, y en última instancia, a reducir su prevalencia o evitar su manifestación.










