En un acto cargado de simbolismo político, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la presentación del Plan de Justicia para Atenco, reafirmando el compromiso de su administración con la defensa de la soberanía nacional y los derechos de las comunidades originarias. Frente a los pobladores que durante décadas resistieron la construcción de un aeropuerto sobre sus tierras, la mandataria fue enfática al declarar que la Cuarta Transformación (4T) no cede ante intereses externos ni prácticas entreguistas que vulneren el patrimonio de los mexicanos. Este plan busca resarcir los daños sociales y ambientales causados por proyectos de sexenios anteriores que ignoraron la voluntad popular.
Sheinbaum destacó que la defensa de Atenco es un ejemplo de dignidad nacional. El Plan de Justicia incluye la restitución de tierras, proyectos de saneamiento de aguas y el fortalecimiento de la agricultura local, todo bajo un modelo de desarrollo que respeta el entorno ecológico. Para la presidenta, la soberanía no es solo un concepto abstracto, sino la capacidad del pueblo para decidir sobre su propio territorio y recursos. Al cancelar definitivamente cualquier vestigio de proyectos privatizadores en la zona, el gobierno federal busca cerrar una herida histórica, demostrando que la prioridad de la gestión actual es el bienestar de las comunidades históricamente marginadas por el modelo neoliberal.







