El Gobierno de México ha reconocido la continuidad de prácticas de acoso y amenazas contra deudores de la extinta Financiera Nacional de Desarrollo durante la administración de Andrés Manuel López Obrador.
Esta admisión fue destacada por Reforma, señalando que estas acciones de cobranza estaban dirigidas a agricultores y pequeños productores que enfrentan problemas para cumplir con sus obligaciones financieras.
Los deudores en el sector rural han sido objeto de un esquema que, según los informes, incluye visitas intimidatorias y presiones para el pago de deudas que en muchos casos se volvieron impagables.
Es relevante resaltar este reconocimiento, ya que las amenazas y el acoso en los procesos de cobranza pueden agravar la ya delicada situación económica de muchos campesinos, quienes, en diversos casos, se encuentran en crisis debido a condiciones adversas y a la falta de apoyos efectivos.
Este tema ha generado preocupación tanto dentro como fuera del gobierno, al ser un asunto que afecta la estabilidad y bienestar de un sector crucial para el país.
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