La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha revelado que un 58.5% de las gasolineras en el país continúa vendiendo el litro de diésel a un precio superior al tope establecido, que es de 27 pesos.
De acuerdo con información publicada por Reforma, esta situación pone en evidencia la falta de cumplimiento por parte de una mayoría de estaciones de servicio, que aún mantienen tarifas por encima de lo permitido por la ley.
El reporte de Profeco destaca que estas discrepancias en los precios pueden afectar significativamente el presupuesto de los consumidores, especialmente en un contexto donde los costos de los combustibles impactan directamente en la inflación.
La vigilancia de los precios de los combustibles es crucial para garantizar la protección de los derechos de los consumidores y fomentar la competencia en el sector.
A pesar de las advertencias y los esfuerzos de la autoridad, la persistencia de estas irregularidades sugiere que se requiere una mayor supervisión y acciones más contundentes para asegurar que se respeten los precios máximos.
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