El desarrollo económico y la consolidación de la infraestructura estratégica en el norte del país enfrentan un grave obstáculo que atenta de forma directa contra el estado de derecho y la inversión privada local. A través del video en redes sociales, el político regiomontano Felipe de Jesús Cantú Rodríguez lanzó una enérgica denuncia pública en contra de las autoridades municipales de Salinas Victoria, acusándolas de implementar esquemas de extorsión que asfixian el avance de proyectos federales de alto impacto.
La acusación gira en torno a los abusos perpetrados en perjuicio de los trabajadores del volante y transportistas de carga, quienes actualmente participan en las labores de construcción de la emblemática obra ferroviaria que conectará a la Ciudad de México con la aduana de Nuevo Laredo. De acuerdo con el desglose de la información presentada, los choferes y dueños de unidades pesadas son víctimas de cobros irregulares por parte de corporaciones locales mientras realizan el traslado de materiales esenciales para nivelar los terrenos del proyecto.
«En Salinas Victoria se ha dado un fenómeno que terriblemente describe lo que ha venido pasando con las autoridades en este estado de Nuevo León. Las autoridades municipales han venido extorsionando a los transportistas que están colaborando en una obra del gobierno federal y que están invirtiendo su dinero para poder tener un camión, una góndola…», puntualizó Cantú Rodríguez.
Para el exalcalde de Monterrey, la intervención indebida de las administraciones municipales no solo constituye una violación flagrante a la ley, sino que también sabotea un plan de conectividad logística que resulta imprescindible para dinamizar el comercio internacional y la competitividad de la región noreste. En sus declaraciones, instó a las autoridades estatales y federales a tomar cartas en el asunto para frenar el hostigamiento que pone en riesgo los plazos de entrega de esta vía de comunicación, concluyendo con un enérgico llamado a la ciudadanía y a los sectores productivos: «Dile no a la extorsión».







