Las tensiones políticas entre el partido oficialista a nivel federal y la administración estatal de Nuevo León alcanzaron un punto de no retorno con la judicialización de los reclamos por supuestas anomalías financieras. El fragmento de video en las redes de Felipe de Jesús Cantú detalla las acciones emprendidas por una delegación de Morena, la cual viajó directamente a la Ciudad de México para formalizar una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) por desvío de recursos en contra del gobernador en funciones.
El espacio de análisis en el que participa el político regiomontano Felipe de Jesús Cantú abordó la relevancia de que este tipo de querellas se presenten directamente ante la máxima instancia de procuración de justicia en el país, lo que saca el conflicto de la esfera meramente local y le otorga un peso mediático y legal a gran escala. Los denunciantes sostienen que existen los elementos probatorios suficientes para activar los protocolos de la Fiscalía anticorrupción federal.
«Acompañado de…», se menciona en el video, dejando en evidencia que el procedimiento no fue un acto aislado, sino una maniobra respaldada por diversas figuras del movimiento que buscan poner un freno a los presuntos excesos presupuestales cometidos desde el palacio de gobierno estatal.
Para el entorno político de Nuevo León, esta denuncia ante la FGR representa una estocada en la narrativa de transparencia de la actual administración del estado. Mientras los representantes de Morena argumentan que su única motivación es la salvaguarda de los recursos que pertenecen a la ciudadanía, los defensores del gobierno estatal aseguran que se trata de una estrategia de golpeteo político de cara a los futuros reacomodos electorales de la región.







