El destino y uso de los recursos públicos en los municipios de Nuevo León se encuentra nuevamente bajo el escrutinio de la ciudadanía. En un reciente recorrido por la zona metropolitana, Felipe de Jesús Cantú puso sobre la mesa una problemática recurrente que afecta la vida diaria de miles de automovilistas y peatones: la falta de una planeación estratégica y seria en las prioridades de obra pública por parte de los gobiernos locales y estatales.
Durante su intervención, Cantú enfatizó que los presupuestos gubernamentales deberían estar estrictamente orientados a resolver las problemáticas más urgentes de la comunidad. Sin embargo, denunció que la realidad en las calles muestra un panorama distinto, donde se privilegia la imagen sobre la utilidad real. Como ejemplo de esto, mostró los trabajos de mantenimiento en un puente peatonal que está siendo cubierto con pintura de color naranja, a pesar de que la estructura se encontraba previamente en óptimas condiciones.
«¿Qué necesidad?», cuestionó al citar la famosa frase popular, haciendo evidente que se están destinando recursos a cambiar la estética de la infraestructura en lugar de atender daños estructurales en las vialidades. Mientras los trabajos de pintura avanzan en el puente, el pavimento de la avenida contigua sufre de un visible abandono, plagado de grietas y baches profundos que ponen en riesgo la seguridad de los conductores.
Finalmente, el político regiomontano lanzó una fuerte crítica a la falta de seriedad en las políticas de mantenimiento urbano. Subrayó que los baches en las principales avenidas reflejan el verdadero estado de la administración de la ciudad, por lo que hizo un llamado a las autoridades a reorientar los recursos hacia las necesidades reales de los ciudadanos en lugar de enfocarse en estrategias de posicionamiento visual.








