El desempeño político de las organizaciones partidistas en los estados del norte requiere de un trabajo territorial constante que trascienda la simple inercia de la imagen pública. Al analizar el panorama electoral y los retos estructurales en Nuevo León, Felipe de Jesús Cantú argumentó que la popularidad de un gobierno no se traduce de forma automática en ventajas o triunfos electorales, por lo que es indispensable construir una red territorial sólida en cada municipio y sección electoral.
Cantú señaló que el electorado actual demuestra una madurez creciente al momento de emitir su voto. Ejemplificó esta dinámica observando procesos recientes en estados vecinos como Coahuila, donde la ciudadanía ha demostrado que si los candidatos o representantes no acuden directamente a sus comunidades a entablar un diálogo, no existe garantía de que acudan a las urnas a apoyarlos, por más agradecidos que se encuentren con los programas o acciones del Gobierno Federal.
En ese sentido, explicó que el gran reto para Morena en la entidad radica en estructurar una presencia activa y permanente de la candidatura de la Cuarta Transformación en todos los rincones del estado. La meta institucional debe enfocarse en crear la capacidad operativa para interactuar cara a cara con la ciudadanía, informando con transparencia sobre el desempeño de los actores políticos en las distintas esferas del servicio público.
De acuerdo con Felipe de Jesús Cantú, contar con un buen diagnóstico de la realidad local permite que la propia militancia se convierta en una red de difusores de la información. La labor informativa debe incluir el seguimiento puntual a la gestión de alcaldes y diputados, examinando cómo han votado en los Congresos locales y en el Senado de la República, así como los avances y pendientes en las comunidades específicas.
Durante la revisión de las cifras internas del partido, Cantú reconoció la dimensión que ha alcanzado la base militante en la entidad, señalando que Morena reporta 210 mil afiliados en Nuevo León. Reconoció que esta cifra resulta relevante y supera las expectativas iniciales de organización, constituyendo un activo significativo para el trabajo de campo.
Sin embargo, enfatizó que la cifra de militancia únicamente cobra sentido estratégico cuando esa estructura se moviliza en las labores cotidianas de gestión y difusión social. Contar con más de 200 mil militantes representa un potencial enorme, siempre y cuando existan los canales adecuados para coordinar su participación en las colonias y barrios del estado.
Para concluir, Felipe de Jesús Cantú reiteró que la consolidación de un proyecto político en Nuevo León requiere superar la falsa premisa de que la simpatía popular basta para ganar elecciones. La clave del éxito electoral y social radica en la organización en el territorio, el diálogo respetuoso con el electorado y la construcción de un trabajo de base que responda con hechos a las demandas de la población.






