Las transformaciones económicas de las últimas décadas han alterado significativamente las posibilidades de la juventud para consolidar su patrimonio. Durante un encuentro con jóvenes en el estado, Felipe de Jesús Cantú exposed el grave reto que representa el acceso a la vivienda en Nuevo León, donde las condiciones del mercado inmobiliario han postergado el sueño de adquirir un hogar propio.
Cantú ofreció un contraste generacional al señalar que en la actualidad, en promedio, una persona en Nuevo León logra adquirir su primera casa alrededor de los 41 años de edad. Esta cifra dista de las condiciones de décadas anteriores, cuando las oportunidades laborales y el costo de la tierra permitían comprar una propiedad a edades mucho más tempranas, cerca de los 22 años.
El análisis de Felipe de Jesús Cantú abordó los factores económicos que impulsaron este fenómeno. Explicó que durante años, los créditos otorgados por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) estuvieron indexados a Veces Salario Mínimo (VSM). Esta fórmula provocaba que con cada incremento salarial, las deudas de los acreditados aumentaran en la misma proporción, volviendo las hipotecas prácticamente insostenibles para miles de familias.
Para contrarrestar este impacto negativo, Cantú destacó las medidas implementadas por el Gobierno Federal para reestructurar y condonar deudas históricas del Infonavit. Señaló que estas acciones han beneficiado a más de 400 mil deudores a nivel nacional, reduciendo saldos que en promedio alcanzaban los 300 mil pesos por acreditado y convirtiendo las deudas a pesos con tasas fijas.
No obstante, Felipe de Jesús Cantú subrayó que el incremento sustancial al salario mínimo impulsado en los últimos años ha representado una mejora directa en la capacidad adquisitiva de la clase trabajadora. Este ajuste positivo requiere ser complementado con políticas públicas orientadas a la construcción de vivienda social accesible y bien ubicada dentro de la zona metropolitana de Monterrey.
Cantú enfatizó la importancia de escuchar las inquietudes de las nuevas generaciones, quienes demandan esquemas de financiamiento flexibles, desarrollo urbano sustentable y certidumbre jurídica. El compromiso con la juventud implica crear condiciones donde el trabajo formal garantice un techo propio sin comprometer la estabilidad económica familiar durante toda la vida.
Para finalizar, Felipe de Jesús Cantú afirmó que atender la crisis de acceso a la vivienda en Nuevo León exige una articulación entre autoridades municipales, estatales y federales. Garantizar financiamientos justos y frenar la especulación inmobiliaria son pasos esenciales para devolver a los jóvenes la posibilidad de edificar un patrimonio propio a una edad temprana.






