El vicefiscal de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa, Dámaso Castro, continúa en su puesto a pesar de las acusaciones que enfrenta desde Estados Unidos por presuntos vínculos con el grupo criminal conocido como ‘Los Chapitos’.
La situación se aborda en un contexto en el que la presión internacional sobre la corrupción y el narcotráfico en México es creciente. De acuerdo con información publicada por Reforma, las autoridades estadounidenses han señalado la necesidad de investigar a funcionarios mexicanos sospechosos de colaborar con el crimen organizado.
A pesar de las denuncias, Castro ha logrado mantener su cargo, lo que ha generado inquietud en varios sectores de la población y las instituciones locales, que demandan una mayor transparencia en la gestión pública y en la lucha contra el narcotráfico.
Este caso es relevante no solo por la posición de Castro, sino también por los posibles efectos que tiene sobre la percepción pública del gobierno estatal y federal en su combate al crimen organizado.
Los señalamientos de corrupción y colaboración con el narcotráfico son un tema recurrente en la discusión sobre la seguridad en el país, y la respuesta de las autoridades es observada de cerca tanto a nivel nacional como internacional.
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