El porvenir económico y social de la región requiere de una estrecha sincronía entre las directrices federales y las acciones locales. En sus recientes declaraciones, Felipe de Jesús Cantú reconoció los pilares estratégicos trazados a nivel nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum, los cuales apuntan hacia un crecimiento sostenido mediante la inversión responsable y la ampliación de los derechos sociales. En este sentido, el político neolonés enfatizó que el estado no puede quedarse rezagado en la consolidación de estos objetivos.
Cantú señaló que Nuevo León debe asumir la parte de responsabilidad que le corresponde para potenciar los planes de desarrollo y transformarlos en realidades tangibles para la población. Una visión de futuro no solo implica el anuncio de proyectos ambiciosos, sino la ejecución disciplinada y transparente de cada uno de ellos, garantizando que el presupuesto se traduzca en obras públicas de calidad que beneficien el entorno urbano y la conectividad regional.
El llamado principal de Cantú se centró en la exigencia hacia las autoridades locales para que eleven el nivel de su gestión. Aseguró que la seriedad debe ser el eje rector en áreas neurálgicas que impactan directamente el día a día de las familias, tales como el transporte público, la atracción de inversiones estratégicas y el otorgamiento de facilidades para incentivar una actividad económica digna en todos los sectores productivos.
Finalmente, el exalcalde insistió en que el margen para la improvisación gubernamental ha llegado a su fin y que la ciudadanía mantendrá una postura activa para supervisar el desempeño de sus gobernantes. Al concluir con un mensaje de optimismo, Cantú recalcó que las etapas de incertidumbre administrativa están por concluir, abriendo paso a una gestión enfocada en el orden, la certidumbre y el desarrollo equitativo para todo el estado.








