Crujientes, llenos de sabor y famosos por dejar los dedos cubiertos de polvo naranja, los Cheetos se han convertido en uno de los snacks más reconocibles del mundo. Sus distintas presentaciones, sus sabores intensos y la popularidad de su mascota, Chester Cheetah, forman parte de la cultura popular de varias generaciones. Sin embargo, detrás de este aperitivo existe una historia que comenzó hace más de 75 años y que incluye experimentos, estrategias comerciales y una curiosa polémica sobre uno de sus productos más famosos.
¿Quién inventó los Cheetos y cuándo aparecieron?
Los Cheetos fueron creados en 1948 por Charles Elmer Doolin, un empresario estadounidense que ya había desarrollado otro popular aperitivo de maíz: los Fritos. Su compañía experimentó con nuevas formas de transformar el maíz en snacks crujientes hasta desarrollar un producto con sabor a queso que terminaría conquistando a millones de consumidores. <Cite refs={[«turn636765search12″,»turn636765search14»]}/>
En sus primeros años, los Cheetos se comercializaron en Estados Unidos como un aperitivo diferente a las tradicionales papas fritas. Su textura ligera y crujiente, combinada con el sabor del queso, ayudó a distinguirlos de otros productos disponibles en el mercado.
El crecimiento de la marca también estuvo relacionado con la evolución de la industria de los snacks. En 1961, The Frito Company se fusionó con H.W. Lay & Company para formar Frito-Lay. Posteriormente, en 1965, la empresa se integró con Pepsi-Cola Company para dar origen a PepsiCo, corporación a la que pertenece actualmente la marca. <Cite refs={[«turn636765search2″,»turn636765search14»]}/>
Chester Cheetah: el personaje detrás de la marca
Una de las figuras más reconocibles de Cheetos es Chester Cheetah, el guepardo animado que aparece en sus campañas publicitarias. Con gafas oscuras, actitud despreocupada y una personalidad traviesa, el personaje ayudó a darle una identidad divertida a la marca.
Chester apareció en la publicidad de Cheetos durante la década de 1980 y se convirtió en uno de sus principales símbolos. Su personalidad desenfadada conectó especialmente con el público joven y permitió que la marca desarrollara campañas que iban más allá de mostrar únicamente el producto. <Cite refs={[«turn636765search17″,»turn636765search9»]}/>
Otra curiosidad relacionada con los Cheetos es el nombre que recibe el polvo naranja que queda en los dedos después de comerlos. La propia marca lo llama Cheetle, un término utilizado como parte de su identidad y de su comunicación publicitaria. <Cite refs={[«turn636765search4″,»turn636765search6»]}/>
Este detalle, que podría parecer una simple consecuencia de comer el snack, se convirtió en una característica distintiva que los consumidores reconocen fácilmente.
La polémica detrás de los Flamin’ Hot Cheetos
Entre las variedades más populares de la marca se encuentran los Flamin’ Hot Cheetos, conocidos por su sabor picante y su intenso color rojo. Sin embargo, su origen se convirtió en una controversia que llegó a los medios de comunicación y a la industria cinematográfica.
Durante años, Richard Montañez, un antiguo empleado de Frito-Lay, contó que había propuesto la idea de crear una versión picante de los Cheetos después de experimentar con sabores inspirados en la comida mexicana. Su historia ganó notoriedad y posteriormente inspiró la película Flamin’ Hot, estrenada en 2023.
No obstante, una investigación publicada por Los Angeles Times en 2021 señaló que los registros de la compañía y los testimonios de antiguos empleados contradecían la afirmación de que Montañez había inventado el producto. Frito-Lay también cuestionó públicamente esa versión. <Cite refs={[«turn636765search11″,»turn636765news18»]}/>
La controversia llegó incluso a los tribunales. En 2025, un juez federal desestimó una demanda presentada por Montañez contra PepsiCo y Frito-Lay relacionada con las declaraciones de la empresa sobre su historia. <Cite refs={[«turn636765news18»]}/>
Aunque el debate sobre su contribución continúa siendo parte de la conversación pública, la historia demuestra cómo el origen de un producto popular puede convertirse en un tema de interés cultural y empresarial.
Conclusión
Los Cheetos pasaron de ser un experimento de la industria estadounidense de los snacks a convertirse en una marca reconocida internacionalmente. Su historia reúne innovación alimentaria, publicidad, personajes memorables y hasta una controversia sobre la creación de una de sus variedades más famosas.
La próxima vez que abras una bolsa de Cheetos y termines con los dedos naranjas, recuerda que ese pequeño detalle forma parte de la identidad de un producto que lleva décadas conquistando a los amantes de los aperitivos crujientes.






