En los últimos años, la Zona Metropolitana de Monterrey se ha enfrentado de manera constante a contingencias ambientales que amenazan de forma directa el bienestar de su población. A través del material audiovisual de el ex alcalde de Monterrey Felipe de Jesús Cantú se ha puesto de manifiesto una de las preocupaciones más apremiantes para los habitantes del estado: cómo el respirar aire limpio ha pasado de ser un derecho fundamental a convertirse en un auténtico privilegio.
El mensaje central de la grabación enfatiza la gravedad de los padecimientos que están aquejando a los grupos sociales con mayor grado de vulnerabilidad. Los niños y los adultos mayores son quienes están pagando el costo más alto debido a la proliferación de afecciones en vías respiratorias generadas por las altas concentraciones de partículas contaminantes en la atmósfera. Esta realidad exige respuestas prontas que vayan más allá de las simples declaratorias de alerta por parte de los organismos gubernamentales.
«Tristemente, en Nuevo León nos cuesta tanto… tanto tiempo para disfrutar de un día de aire limpio. Hoy personas vulnerables como niños y adultos mayores están enfrentando lo peor con enfermedades respiratorias, y esto no debería ser», se advierte en el video, llamando la atención sobre una problemática urgente.
Un sistema de monitoreo que no sea ignorado
Uno de los puntos críticos señalados por Felipe de Jesús Cantú es la necesidad imperiosa de contar con un sistema de monitoreo ambiental que sea verdaderamente efectivo y que, por encima de todo, no sea ignorado por las autoridades en funciones. La falta de acciones contundentes ante los reportes diarios de mala calidad del aire evidencia la urgencia de reestructurar las políticas de inspección estatales, asegurando que se privilegie la salud colectiva por encima de los intereses particulares.
Para los especialistas en la materia, la combinación entre una infraestructura de monitoreo poco valorada y el repunte de hospitalizaciones por asma y bronquitis exige una intervención integral inmediata. El llamado concluye con la premisa de que las condiciones que hoy vive Nuevo León en materia respiratoria representan una situación inaceptable que amerita un replanteamiento profundo de los planes de desarrollo urbano y sustentabilidad para la región.







