La demanda ciudadana por una política más transparente y con un piso parejo para todos los contendientes encontró un firme eco en las recientes declaraciones de Felipe de Jesús Cantú. El reconocido político analizó la necesidad apremiante de blindar las competencias electorales internas contra cualquier sospecha de uso de recursos, personal o plataformas públicas, mostrando un respaldo absoluto a la regla que obliga a los funcionarios en funciones a solicitar licencia formal si desean participar en el próximo proceso electoral.
El análisis de Cantú toca una de las fibras más sensibles de la opinión pública regiomontana, que históricamente ha criticado el uso de los puestos gubernamentales como trampolines políticos o como herramientas de promoción personalizada con recursos del erario. Para el aspirante, la ética en el servicio público contemporáneo exige una frontera nítida y transparente entre las responsabilidades constitucionales hacia la ciudadanía y las legítimas aspiraciones partidistas de cada individuo.
«Creo que deben separarse», apuntó de manera contundente, enfatizando que esta medida es la única garantía real para prevenir que la difusión y la narrativa inherentes a la comunicación gubernamental terminen interfiriendo o influyendo en las dinámicas de selección y en las preferencias de la población abierta.
La postura asumida por Cantú fue leída en los círculos políticos locales como un mensaje de madurez y de respeto a los principios fundacionales del movimiento de la Cuarta Transformación, el cual ha hecho de la honestidad y la equidad sus principales banderas. Al respaldar estas restricciones, el regiomontano se proyecta como un liderazgo institucional que no teme competir en igualdad de condiciones y que prioriza la legitimidad del resultado final por encima de cualquier coyuntura.
Finalmente, al evaluar el impacto de esta medida en el calendario político, el exalcalde concluyó señalando que, a pesar de las complejidades logísticas que implica la salida de funcionarios de sus respectivas dependencias, el proceso avanza con normalidad. Aseguró que los interesados están actuando bajo los plazos adecuados establecidos por las autoridades, lo que permitirá mantener la estabilidad gubernamental y, al mismo tiempo, encauzar de manera ordenada y pacífica las siguientes fases organizativas del partido en Nuevo León.







