En una reveladora dinámica de preguntas y respuestas rápidas, el experimentado político regiomontano Felipe de Jesús Cantú ofreció un diagnóstico contundente sobre las prioridades institucionales, éticas y operativas que, a su juicio, deben guiar el futuro inmediato del estado de Nuevo León. Con una visión madura y alejada del pragmatismo superficial, Cantú delineó las características que el próximo liderazgo de la entidad debe poseer para reconducir el rumbo social y económico.
Al evaluar las problemáticas que aquejan al estado en materia de gobernabilidad y desarrollo, Cantú rechazó los discursos de soluciones cosméticas y fue tajante al señalar que la entidad se encuentra en un punto crítico que no se resuelve con simples llamados a la conciliación o con alternancias partidistas tradicionales. Según el exalcalde, lo que Nuevo León requiere con urgencia es una «cirugía mayor», una transformación de fondo en las estructuras y dinámicas del ejercicio público.
«Nuevo León necesita un gobernador que sea serio», sentenció el aspirante al completar la frase sobre el perfil idóneo para el poder ejecutivo estatal, destacando además que el principal déficit actual en la administración pública neolonesa es, sin lugar a dudas, la falta de «liderazgo».
Convicción, experiencia y el reto de Morena
Durante la entrevista, Cantú abordó también su propia transición hacia el movimiento de la Cuarta Transformación, aclarando de manera categórica que su incorporación a Morena no respondió a una coyuntura de conveniencia o negociación política, sino a una profunda «convicción» personal y social de servir desde una plataforma que priorice el bienestar colectivo.
En cuanto a la estrategia para conectar con la ciudadanía, el político argumentó que la vieja discusión entre hacer campaña en territorio o a través de las redes sociales es obsoleta, afirmando que un proyecto político moderno y con posibilidades reales de éxito debe dominar «las dos» herramientas de forma simultánea. Asimismo, al poner en la balanza la frescura frente a la experiencia, Cantú se decantó por la «experiencia», un activo que considera indispensable para «gobernar con carácter» y tomar las decisiones firmes que el estado demanda.
De cara al panorama electoral hacia el año 2027, Cantú envió un mensaje de unidad y disciplina de cara al proceso interno del partido. Explicó que Morena en Nuevo León debe cuidar prioritariamente la «unidad» interna como base para consolidarse. Al ser cuestionado sobre qué motor impulsa su permanencia en la vida pública, el regiomontano concluyó que su motivación principal no es simplemente ganar una elección, sino «dejar huella», declarándose formalmente «listo» para asumir los retos venideros.







