El Poder Judicial de la Federación (PJF) decidió no laborar hoy, comenzando un puente de cinco días que forma parte de una tradición de fines de semana largos.
De acuerdo con información publicada por Reforma, esta situación responde a la política de desconexión adoptada en el ámbito judicial, que ha sido continuada por los jueces electos por voto popular.
Este puente, que se inicia el lunes y se extiende hasta el viernes, es un legado de los juzgadores no electos, quienes también solían aprovechar estos períodos de descanso.
La relevancia de este descanso prolongado radica en su impacto en la operatividad del sistema judicial, generando un parón en actividades regulares y afectando potencialmente el acceso a la justicia en estos días.
Los megapuentes han sido motivo de debate, especialmente en cuanto a su conveniencia y la percepción del servicio público ofrecido por el PJF.
Es importante observar cómo estas decisiones pueden influir en la percepción pública sobre la eficiencia judicial y el compromiso de los nuevos jueces electos hacia la administración de justicia.
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