El Gran Premio de Miami 2026 quedará grabado en la historia como el día en que la nueva generación tomó el control. El joven prodigio Kimi Antonelly, a bordo de su Mercedes, dio una cátedra de manejo en el circuito urbano de la Florida para llevarse su primera victoria en la Fórmula 1. Con una estrategia de neumáticos impecable y un temple de acero bajo el calor sofocante, Antonelly superó a los favoritos de Red Bull y Ferrari. Sin embargo, la otra cara de la moneda la vivió el mexicano Sergio «Checo» Pérez, quien tuvo una de sus tardes más amargas al finalizar en la posición número 16.
La carrera de Checo estuvo marcada por la desgracia desde el inicio. Un contacto en la primera curva dañó el alerón delantero de su RB22, obligándolo a una parada en pits temprana que lo relegó al fondo de la parrilla. A pesar de sus esfuerzos por remontar, el tráfico en el circuito de Miami y un problema persistente con la degradación de los neumáticos traseros impidieron que el tapatío pudiera siquiera acercarse a la zona de puntos. Este resultado es un golpe duro para las aspiraciones de Pérez en el campeonato de pilotos, especialmente en un fin de semana donde se esperaba que Red Bull dominara. Mientras Antonelly celebraba en el podio bañado en champaña, el garaje de Checo iniciaba un profundo análisis para corregir los errores de cara a la gira europea.






